Incompetencia de Gustavo Alarcón agrava crisis sanitaria por incendio en basurero de El Huiteco
*** Director de Servicios Públicos admite que el tiradero opera al límite por falta de soluciones del Ayuntamiento.
*** La emergencia “pudo prevenirse”, mientras el alcalde mantiene a Chilpancingo entre basura, humo y contaminación.
Chilpancingo, Gro., 21 de mayo de 2026.– La crisis sanitaria y ambiental provocada por el incendio del basurero de El Huiteco exhibe nuevamente la falta de capacidad del alcalde, Gustavo Alarcón Herrera, para resolver uno de los problemas más graves que enfrenta Chilpancingo: el manejo de los residuos sólidos.
Las propias declaraciones del director de Servicios Públicos Municipales, Fernando Estrada Hernández, dejaron en evidencia que el actual tiradero opera “por necesidad” y al límite de su capacidad, debido a que el gobierno municipal no ha logrado concretar una solución definitiva al problema de la basura.
El funcionario reconoció que la contingencia sanitaria derivada del incendio “pudo prevenirse” y explicó que el uso continuo de El Huiteco se mantiene ante la falta de apertura del relleno sanitario intermunicipal de Metlalapa, situación que ha mantenido a Chilpancingo dependiendo de un espacio rebasado y con constantes riesgos ambientales.
Aunque Estrada Hernández intentó compartir responsabilidades con el gobierno estatal, sus declaraciones también reflejan la falta de capacidad de gestión del gobierno encabezado por Gustavo Alarcón, quien, a varios meses de asumir la administración municipal, no ha logrado destrabar el conflicto ni ofrecer alternativas viables para evitar el colapso del sistema de recolección.
“La recolección no se puede detener porque la ciudadanía sería la más afectada”, expresó el funcionario, al admitir que suspender el servicio convertiría las calles de Chilpancingo en un enorme basurero.
La problemática de la basura en la capital arrastra años de conflictos políticos y administrativos desde las gestiones de Marco Antonio Leyva Mena, Antonio Gaspar Beltrán y Norma Otilia Hernández Martínez; sin embargo, lejos de solucionarse, la crisis se ha profundizado durante la administración de Gustavo Alarcón, marcada por la falta de resultados, la improvisación y, ahora, una emergencia sanitaria que mantiene bajo humo y contaminación a miles de familias capitalinas.


