Docente de la UAGro se quita la vida tras denunciar presuntas irregularidades en su expulsión
Taxco de Alarcón, Gro., 6 de noviembre de 2025.– El profesor Alejandro Hermelindo Ramírez Guzmán, docente de la Escuela Superior de Ciencias de la Tierra (ESCT) de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro), se quitó la vida luego de hacer público un pronunciamiento en el que denunció presuntas irregularidades cometidas por autoridades universitarias y por la Defensoría de los Derechos Humanos Universitarios (DDHU), durante el proceso que culminó con su expulsión definitiva.
De acuerdo con una carta póstuma firmada por el propio académico, la titular de la DDHU, Patricia Montaño Castrejón, emitió una recomendación en su contra por hostigamiento sexual. El documento fue turnado al Tribunal Universitario y posteriormente al Consejo Universitario, instancia que resolvió su expulsión “sin realizar un análisis exhaustivo del caso”.
Ramírez Guzmán señaló que durante el procedimiento se vulneraron sus derechos constitucionales, al hacerse públicos sus datos personales y no respetarse el debido proceso, pese a que existía una querella abierta ante el Ministerio Público de Taxco de Alarcón, la cual aún no había concluido.
En su escrito, el docente también denunció que la UAGro lo dio de baja de la nómina sin cumplir el procedimiento establecido en la Ley Federal del Trabajo, situación que —según expresó— lo llevó a tomar la decisión de quitarse la vida, ante el “perjuicio familiar, moral, laboral, físico, económico y psicológico causado” en su contra.
Asimismo, mencionó a la Mtra. Guadalupe Ortuño Araujo, apoderada legal de la Universidad, a quien acusó de no atender su caso “en tiempo y forma”, además de hacerlo firmar un convenio que incluía un año sabático y su posterior renuncia, documento que —afirmó— nunca fue validado por la funcionaria.
El académico indicó que la denuncia en su contra fue presentada por Alondra Zapata Torres, “de mala fe”, y que la redacción original de la queja fue elaborada por la Dra. Catalina Gómez Espinosa el 14 de octubre de 2024. Dicha queja habría sido posteriormente modificada y presentada ante la DDHU, presuntamente con la participación del director de la ESCT, José Luis Farfán Panamá.
Ramírez Guzmán sostuvo que todo el procedimiento se basó en “una visión sesgada de los hechos y un relato inducido”, lo que derivó en su destitución definitiva.
En la parte final de su carta, el profesor se despidió de su esposa e hijos, expresando palabras de perdón y el profundo daño emocional que —dijo— le provocó la situación vivida.


